Sinopsis:
Clara ha renunciado a su antigua vida para
proteger a Bosco y a su secreto; pero pronto se dará cuenta de que el
pasado la persigue y de que no puede huir para siempre...
Hay lugares de los que es imposible huir, hay huellas que perduran para siempre.
Clara vive en Londres con una nueva
identidad. Ha renunciado a su antigua vida, a su padre, a la Dehesa,
para proteger el secreto de Bosco. Ahora debe aprender a vivir sin él
Aunque al principio le parece imposible,
poco a poco va acostumbrándose a la ciudad, a las clases y a sus nuevos
amigos, y empieza a sentirse una chica normal. Sin embargo, de cuando en
cuando un extraño presentimiento le recorre el espinazo y pone en
alerta todos sus sentidos, como si su cuerpo fuese capaz de detectar el
peligro, como si su corazón no la dejase olvidar y la empujase a
volver.
Opinión personal:
Esta es la segunda parte de la trilogía "El Bosque", de Esther Sanz.En esta segunda parte, Clara se ve obligada a irse y cambiar de identidad para proteger a Bosco. Se va a Londres y se cambia el nombre por Alice. No deja de sentir constantemente peligro y al final se deja llevar por una sensación conocida que resulta ser una trampa, y es secuestrada.
Vemos en acción el síndrome de Estocolmo, que para quien no lo sepa es enamorarse de su secuestrador. Es Robin, un chico que ya apareció en el primer libro pero que cobra más protagonismo en el segundo, y que da un giro a la trama muy interesante. En cuanto a Clara / Alice me gusta la protagonista, pero no las dudas que tiene sobre con quien quedarse, que se enamore de su captor... No lo entiendo, es que no tiene lógica.
Al igual que el primer libro, este también me ha encantado pero me ha sorprendido mucho el giro que da la historia y que te deja pensando 😮 Además vamos conociendo más acerca de la semilla y la Aldea de los Inmortales, que se resuelven en el siguiente libro.
Aparecen nuevos personajes como James, que entabla una relación con Berta (hacen muy buena pareja) y Koldo, un hippie que se instala en La Dehesa y que luego participa en la trama. Robin no es tan malo cuando conocemos los motivos por los que hace lo que hace, decide por sí mismo la mayoría de las veces y no sigue tan a rajatabla las normas que le impone la Organización.
Vemos en acción el síndrome de Estocolmo, que para quien no lo sepa es enamorarse de su secuestrador. Es Robin, un chico que ya apareció en el primer libro pero que cobra más protagonismo en el segundo, y que da un giro a la trama muy interesante. En cuanto a Clara / Alice me gusta la protagonista, pero no las dudas que tiene sobre con quien quedarse, que se enamore de su captor... No lo entiendo, es que no tiene lógica.
Al igual que el primer libro, este también me ha encantado pero me ha sorprendido mucho el giro que da la historia y que te deja pensando 😮 Además vamos conociendo más acerca de la semilla y la Aldea de los Inmortales, que se resuelven en el siguiente libro.
Aparecen nuevos personajes como James, que entabla una relación con Berta (hacen muy buena pareja) y Koldo, un hippie que se instala en La Dehesa y que luego participa en la trama. Robin no es tan malo cuando conocemos los motivos por los que hace lo que hace, decide por sí mismo la mayoría de las veces y no sigue tan a rajatabla las normas que le impone la Organización.
En cuanto al triángulo amoroso, ni me desagrada ni me emociona, nada. Pero me pasa que al menos, en este caso, me acaba gustando más un personaje del tercer libro que uno del triángulo amoroso en sí.
Aquí os dejo el booktrailer:
♥ ♥ ♥ ♥
Espero que os haya gustado, besos







